Nicolas tiene 15 años y nos ha regalado este escrito, gracias por permitirnos publicarlo:

La alegría es el opio de los estúpidos....
No puedo esperar a crecer, la alegría me embarga como se monta a galope a un unicornio que nadie pudo atrapar, a veces las cosas simples te pueden alegrar de tal manera que te olvidas de todo lo que te preocupa, puede que suene idiota o tal vez lo sea, pero a veces se pueden encontrar cosas tan simples que te alegran y divierten, que es increíble... incomprensible; nuestros sentidos bailan, se nubla la mente, no entiendes lo que pasa en ti, te sientes tan bien alejando la realidad lejos de aquí, te sientes totalmente feliz sin preocupación alguna, en otras palabras te conviertes en un “perfecto idiota”
Pero a veces es bueno idiotizarse, alejarse de todo y simplemente ser feliz... ser feliz de escuchar el carro basurero pasar por tu calle, ser feliz de pisar excremento de perro por la calle, ser feliz de escuchar a los estúpidos hablar las mismas cojudesas, ser feliz de recibir los insultos de los padres de la chica que embarazaste, ser feliz de trabajar en un lugar haciendo algo que odias, ser feliz de que estas cosas te hagan feliz.
¿Como crees que se mueven las emociones humanas? la alegría es algo maravilloso, te puede mantener ebrio y en otro espacio; como uno sabe existen muchas alegrías: están las comunes (cualquier cosa que te haga sonreír a cualquier hora del día ) también están los que no se repiten nunca mas (por ejemplo: el de sentirse alegre por ingresar por primera vez a la universidad, etc) y las personales (volver a ver a tu hijo después de un accidente, perder la virginidad, acosar a tu vecina, etc) a cada momento del dia puedes hacer uso de la alegría, yo como dije al principio quiero crecer, mientras mas lo pienso me alegro mas, sonrío mas, es idiota pero me gusta no lo puedo evitar, ¿qué tiene de malo?
No le veo razón a quejarse todo el tiempo, tal vez no sepamos por que estamos en este estúpido planeta, pero al menos hagamos que valga la pena ¿qué importa? Ni yo me lo creo... no puedo cegarme ante la miseria pero tampoco me deprimiré por que no cambia la situación de ese miserable ni de los miserables, tampoco reparto limosnas por que se acostumbran a ellas; reparto alegría, alegría idiota e incomprensible, pero al final alegría, como lo explique antes... un dia desperté y pensé en lo alegre que estaban las personas en la calle; el indigente sonríe al encontrar monedas, la ramera goza cada vez que tiene un nuevo cliente y su hijo a su lado juega alegre con sus cosméticos, el prestamista estafador roba a una familia pobre y se alegra de tal manera que parece un niño con juguete nuevo, ¿cómo pueden?...
No lo entiendo... es increíble yo siempre me la paso pensando y ellos solo sonríen, pensé en estar alegre también, que todo me contente, ayudo y no ayudo e igual me contente por que nada es justo e injusto, ni siquiera las personas conmigo, juzgado por gente que ni conozco, ni la razón por la que me odian tanto y se alegran cuando me ven enfermo y triste...
Quiero crecer de una vez llegar a la vejez mañana mismo... la sola idea me embarga de alegría, la vida concluye en la ultima sonrisa estúpida.